El Valle de Carranza, situado en la parte más occidental de Vizcaya, son 137 Km. cuadrados de montes y laderas, de verdes praderas y bosques, por donde se reparten 16 parroquias, más de 50 pequeños barrios y 2800 almas dedicadas principalmente a la ganadería.
Rodeado de montes, destacamos la sierra de Ordunte en el Sur, declarada Zona Especial de Conservación (ZEC), e incluida en la Red Natura 2000, por sus valores naturales, y en el Norte, el Parque Natural de Armañón donde destacan las cuevas de Pozalagua y Ventalaperra y el encinar adehesado de Sopeña, único en la cornisa cantábrica.
Junto al Valle de Carranza, compartiendo el Parque Natural de Armañón, se encuentra el municipio de Trucíos. Además de sus cosos, vestigio de la tradición ganadera, encontramos en Trucíos el gran lapiaz de Jorrios, hendido por el canal de Valnero, así como el valle de Remendón, que alberga el mayor robledal de Vizcaya. Trucíos es, además, un destino inmejorable para conocer la arquitectura civil, religiosa, militar y preindustrial, con una rica muestra de caseríos encartados, casas indianas, casas torre, molinos y caleros.
Pervive en estos dos municipios la esencia de las Encartaciones más rurales, la esencia que en Carrantia tratamos de recuperar y mostrar, el paisaje de una comarca olvidada en el lejano oeste de Vizcaya.
A continuación te mostramos algunos de los paisajes más representativos de nuestra tierra.
Decide cuales te gustan más y te llevamos a conocerlos.